AMLO desactiva controversia del NAICM pero deja dudas

La polémica de los recientes días se centró en mantener o no la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en la zona de Texcoco. Quien “lanzó” el buscapiés fue Andrés Manuel López: lo puso en la agenda informativa, generó opiniones, debate y cuando daba la impresión de que generaría una ruptura llegó a un punto de acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). La duda surge si esa era la estrategia o el aspirante presidencial no tuvo de otra que concretar esa negociación.

No puede dejar de subrayarse que este magno proyecto de la ingeniería mexicana y mundial representa en lo político y en lo simbólico un cambio de época, la conclusión de un anhelo, el triunfo de una visión de lo que puede ser la región y el país entero; por todo ello, oponerse a él, y sobre todo tener los “arrestos” de detenerlo,  también tiene un profundo significado.

Por eso debe entenderse la ruta que la discusión mediática y política que el tema tuvo en los últimos días. López Obrador amagó con presentar amparos para que el Gobierno Federal no continúe entregando contratos para su construcción; planteó que estaba analizando si procedía el amparo para ir a un juzgado del Poder Judicial, o a una instancia administrativa, como la Secretaría de la Función Pública. Daba la impresión de que el asunto era serio.

En un plan “presidencial” aseguró que “es vergonzoso que a tres meses de la elección estén entregando contratos de miles de millones de pesos para obras a futuro”, lo que representa, argumentó, que se compromete el presupuest

El Gobierno Federal respondió con plena defensa del proyecto.

El vocero de Presidencia, Eduardo Sánchez, sostuvo que la construcción del aeropuerto no es una ocurrencia del gobierno, ” la decisión fue tomada con base en los estudios que los expertos internacionales han realizado”. El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, mencionó que cancelar la construcción del nuevo aeropuerto afectaría la reputación del país”.o a futuro y que prácticamente le amarraban las manos. Asumiendo, sin conceder, que él ganará la elección.

Entonces llegó el foro de la industria de la construcción en Guadalajara, Jalisco, Aunque mantuvo de inicio el discurso negativo, todo indica que López Obrador observó que la postura solo lo ponía entre las cuerdas frente a los empresarios, tal y como ocurrió en 2006 y 2012; por ello aceptó la propuesta del presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, para realizar una mesa técnica de trabajo para analizar la viabilidad del NAICM.

La integrarán ni más ni menos que 15 representantes: cinco del Gobierno Federal, cinco de la cúpula empresarial y el resto del equipo del aspirante de Morena. Castañón subrayó que  “lo que se pueda transparentar de los contratos, que se transparente; asimismo, que se le dé certeza a los contratos asignados. Hagámoslo para llegar a conclusiones, me parece adecuado”.

El mecanismo suena inédito porque no se están tomando en cuenta a otros aspirantes presidenciales. Asumieron que esto debe mantenerse de aquí al primero de diciembre, fecha de la toma de posesión del nuevo mandatario. Por un lado, sigue dando la impresión de que López Obrador marca la agenda en este proceso electoral; en rigor, mantiene posturas radicales e inamovibles en estos asuntos pero para no perder la percepción de que escucha a todos y abre su proyecto político, toma la palabra de estos mecanismos de diálogo. Algo que no se le había visto antes.

Noticias Tamaulipas por Oscar Rafael Contreras Nava

Noticias Tamaulipas : Soy analista político por profesión, periodista por herencia . Nací en Tampico, casi me críe en Victoria, terminé primaria en Nuevo Laredo, pero la secundaria y la prepa en Tampico, la universidad en Monterrey en la UANL y he vivido en Reynosa, Matamoros, ciudad de México, Puebla, Cozumel y Cancún a ratos Monterrey...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *